lunes, 7 de febrero de 2011

Como un cuento de hadas (1º parte)

Podría decir, que esta historia aún no está terminada, o mejor dicho empezada...

Recorriendo las calles de diversión y penumbra, en una noche lluviosa; llegaste a mí sin recordar el por qué viniste. Pueden ser nuestras carreras u otra cosa, lo que nos llamase la atención, para que entre nosotros hubieran palabras; pero el caso es, que las hubo...
Llegando a un punto de la noche, mi cuerpo y mi mente reaccionaron de la forma más inesperada, acercándose a donde no le correspondía, solo por una saludo; solo guiada por una sensación...
Y aparecía el destino por nuestros caminos, dándonos señales de algo nunca pensado ni tampoco imaginado, hasta ahora...
Los días entre semana, quedaban alrededor de una taza de café y música, no había nada más...
Todo cuento tiene su dificultad; la de este, fue una acción pasada que cambiaría solo por él...
Pero si de verdad es mi cuento de hadas, no me hará falta.
Me diste a ver mucho, en tan poco; me estás haciendo algo, no sé qué es, no me reconozco, no sé que me pasa; pero lo que sea, me encanta...